Guido es emocionante por sus cabezas de mujeres bellas mirando al Cielo que llamamos Magdalenas. Decía con entusiasmo: “Tengo doscientas maneras diferentes de hacer mirar al Cielo a unos ojos bellos”.(Página 91)
Guido es emocionante por sus cabezas de mujeres bellas mirando al Cielo que llamamos Magdalenas. Decía con entusiasmo: “Tengo doscientas maneras diferentes de hacer mirar al Cielo a unos ojos bellos”.
Esta mañana, la parte de nuestra pequeña caravana que posee el poder ejecutivo decidió que, en lugar de ir a buscar el fresco en la gruta de Neptuno, en Tívoli, como habíamos decidido, iríamos a ver cuadros. Esta vez han pedido frescos.
"Hemos subido a la iglesia de los Capuchinos, tan conocida por el encantador, demasiado encantador, arcángel San Miguel, de Guido. Lo bonito no puede llegar más lejos..."