
sábado, 25 de diciembre de 2010
25 de diciembre en San Pedro del Vaticano

jueves, 1 de julio de 2010
Palacio Farnesio

sábado, 7 de noviembre de 2009
Pietà (Piedad) vaticana

domingo, 22 de febrero de 2009
El Profeta Isaías, de Rafael

Hablando de la iglesia de San Agustín, en Roma:
”La mayor parte de los extranjeros desdeñan todos estos cuadros para ir corriendo al tercer pilar de la derecha en la nave principal. Aquí está El Profeta Isaías, fresco de Rafael; es lo más parecido a Miguel Ángel que ha hecho este gran hombre. Comparado con sus otras obras, El Profeta Isaías es como la Atalía, de Racine, comparada con Fedra o Ifigenia; Rafael no ha hecho nada más grandioso que esta figura asilada; es de 1511, dice Vasari.
La iglesia de San Agustín está en el camino de la Via Condotti a San Pedro; os invito a entrar en ella a menudo y contemplar este fresco de Rafael en estado de ánimo distintos; es el único medio de conservar una idea diferente del estilo de un cuadro célebre.”
(Dicho por Stendhal en la página 367 de la edición de Alianza Editorial de 2007. Procedencia de la imagen: Historiadelartemgm.)
domingo, 21 de diciembre de 2008
La Escuela de Atenas
"La Escuela de Atenas, reunión ideal de todos los filósofos de la Antigüedad. En el ángulo de la derecha, los retratos de Rafael y del Perugino, su maestro. Hay tres grupos principales".
Tal es la escueta mención de Stendhal en la página 85 de la edición que utilizamos a este fresco de las Estancias Vaticanas decoradas por Rafael.
Platón y Aristóteles (representados como Leonardo y Miguel Ángel) aparecen en el centro de la escena, enmarcada dentro una gran construcción clásica.
Para identificar a otros filósofos que aparecen en esta pintura, merece la pena mirar aquí.
domingo, 23 de noviembre de 2008
Incendio del Borgo
Es lo que dice Stendhal sobre otro de los frescos que decoran las Estancias (stanze) Vaticanas. En la página 86 de nuestra edición.
sábado, 1 de noviembre de 2008
La disputa del Sacramento
La Discusión del Santo Sacramento, primera obra de Rafael, en el Vaticano, 1508. Este gran hombre sabe dar gracia incluso a unos teólogos discutiendo. ¡Cuánto genio hacía falta para inventar esta gracia! Es persuasión, unción, candor. Hay varias cabezas de jóvenes obispos que nos gustan mucho. “¡Qué lástima que Rafael no pintara las tragedias de Shakespeare!”, decían ayer.(página 85).

